A JOSE MARCANO

por Juan Raúl Sepúlveda Pimentel
(marzo 17, 2019)

Irlanda,como Occidente
hoy de verde se viste
como el día que naciste
cuando saliste del vientre.
Talvés no fué un accidente
tan feliz coincidencia,
pues llevas en tu conciencia
y en el fondo del alma,
como se enraiza la palma,
el dulce verdor de la Ciencia.

Tu vivir tomó el color
que nos trae la esperanza,
pues en tus buenas andanzas
sembraste obras de amor.
Fué con serena pasión,
rehuyendo las recompensas
y los titulares de prensa,
que hiciste reír al bosque,
bendiciendo con tu toque
de abundancia la despensa.

De la Naturaleza su verde
toma mayor resplandor,
y de la lluvia su frescor
riega la tierra que duerme.
Tú siempre tuviste en ciernes
un nuevo emprendimiento,
buscando llevar aliento,
con tu saber prodigioso,
hasta al más menesteroso
que vive de apoyo sediento.

Nuestra Isla está sembrada
de proyectos sustentables ,
y son casi incontables
donde tu ingenio obraba.
Nunca hiciste una parada;
te diste de cuerpo entero,
y lo hiciste con esmero.
El río lloró tu partida ,
y el bosque, en tu despedida,
regó de su aroma el cielo.

Tu nombre aún hoy vive
en esa Facultad de Ciencia ,
donde tu amor y paciencia
irradió la luz que exhibe.
Tu recuerdo se percibe
justo donde nace el río;
en cada gota de rocío
que atempera nuestra tierra,
desde el Llano a la Sierra,
cuando nos llega el estío.

Vives en el conocimiento
que supera nubarrones,
para llevar soluciones
a los rincones hambrientos.
En cada aldea te advierto
escuchando sus falencias,
llevando a ellas la Ciencia;
sintiéndo sus preocupaciones,
como aquel que antepone
el bién ajeno a su expensa.

Allí estas en el afluente
con tu caminar pausado,
pues al estar apagado
su agua no corre sonriente.
Al estudiar su corriente
sueñas con el verdor
de un futuro mejor.
El que siempre anhelaste,
y por el que todo entregaste
como homenaje de AMOR.

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Jose Marcano

Autor de las páginas: José E. Marcano

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